miércoles, marzo 05, 2014

Futbol para nadie, otra calamidad de los politicos.

"Fútbol para Todos no es para hacer plata, es para hacer política"dijo Bonafini. En cualquier país normal decir que vas a usar dinero público para hacer política partidaria equivale a un escándalo, a una condena por corrupción y al fin de tu carrera política. En Argentina con jueces inútiles, oposición progre demasiado tonta y peronismo demasiado vivo, no pasa nada. Los politicos, Kirchneristas, Sciolistas, Massistas y Macristas siguen confundiendo gobierno con estado, como hacen los régimenes totalitarios, y nadie les dice nada.

El gobierno no es mas que un administrador transitorio de los bienes del estado, elegido por los habitantes del mismo para que cuide sus intereses. Si se quiere simplificar el país es el edificio, el estado es el consorcio, el gobierno es el administrador. El administrador y el gobierno tienen que actuar para defender los intereses de los consorcistas/ciudadanos y no los propios. El administrador de un edificio no puede usar la plata de las expensas para imprimir volantes con los logros de su gestión para que lo designen nuevamente, porque eso le interesa a él, no a los consorcistas.

Lo mismo debería pasar con un gobierno democrático. El gobierno debería darle pauta oficial a todos los canales y no solo a los amigos, porque el fin de la publicidad oficial no es premiar a los medios que hablan bien del gobierno sino informar a la mayor cantidad de gente posible de los acto del gobierno. Mis amigos peronistas dirían "pero que le voy a pagar publicidad a un medio para que después la use para pagar sueldos a periodistas que me critican?". SI! Porque así es la democracia, esa plata no es del gobierno, es plata del estado, es mi plata, que se tiene que gastar en informar de los actos de gobierno a la mayor cantidad de gente posible. Con el mismo criterio los peronistas hacen obras públicas en los municipios peronistas mientras le transfieren servicios deficitarios como el subte a la opositora Ciudad de Buenos Aires.  Incluso Filmus basó su campaña electoral en que "con Macri el gobierno nacional no  va a invertir en la ciudad como conmigo". Es increible que nadie haya dicho nada sobre esto, el gobierno nacional debe gobernar para todo el país, no solo para los distritos que lo votan, es como que el administrador del edificio solo pinte los pasillos de los pisos que lo votaron.

Por eso mismo es un delito que el gobierno use los fondos públicos para hacer política en Fútbol Para Todos. Esto no significa que no pueden haber políticas de estado, todo acto de gobierno va a tener consecuencias políticas, va a sumar o restar votos, dar subsidios a los pobres o fútbol gratis seguramente sumará votos de un lado y restará de otro, pero son políticas de estado no judiciables. Te podrán parecer mejor o peor, pero tienen como fin darle un beneficio a los administrados, lo que es la función del gobierno. Un gobierno de izquierda te da el beneficio del subsidio, uno de derecha el beneficio de pagar menos impuestos, al que no le gusta que vote otra cosa en las próximas elecciones.

Ahora, si se gastan cientos de millones al año por los derechos del fútbol es con el fin de brindarle al pueblo el servicio de ver partidos de fútbol gratis, no para brindarle al gobierno el servicio de amplia audiencia para hacer campaña. ¿Querés darle fútbol gratis a la gente? No te lo puedo discutir judicialmente. Lo que si te puedo exigir es que brindes el servicio con la mayor calidad posible y al menor costo. Y esto era precisamente lo que perseguía el frustrado proyecto de Capitanich: reemplazar a los lamentables periodistas como Macelo Araujo por profesionales de indiscutible calidad como Vasrky o Latorre; reducir el déficit del proyecto dejando de lado la propaganda política y atrayendo publicidad de privados.

Pero no, en lugar de brindarnos a los argentinos un mejor producto a un menor costo primó la idea de Bonafini de usar el dinero público para beneficio del partido que gobierna. Como pasa con el fútbol pasa en todos los ámbitos, como con los fondos públicos usados para pintar de amarillo Pro la Ciudad de Buenos Aires. Con presupuestos como el porteño que preveen mas gastos para publicidad que para arreglar escuelas. Los mediocres políticos argentinos solo se preocupan por las próximas elecciones, dejan de lado los intereses de su país para favorecer sus intereses personales.  Y los jueces no hacen nada, porque ya vimos que pasa cuando la justicia se mete con el poder político como en el caso de Boudou: sacaron al juez, al fiscal y al jefe de los fiscales. Es necesaria una reforma judicial urgente que termine con la "justicia charlada" que existe hoy en Argentina y permita un Poder Judicial independiente que ponga un coto a los abusos de poder y a la grosera malversación de fondos.