lunes, julio 25, 2011

De elecciones e indignados.

 Y ahora está de moda indignarse con los resultados electorales y con quienes se indignan con los resultados electorales. ¿Y sabes que? Todos tienen razón.  Nadie tiene LA verdad como para poder decidir como tiene que votar el otro. Cada persona tiene su verdad, vive su realidad y vota como mejor le parece. Creer que existe una sola verdad y que todos los que la niegan son idiotas o enemigos es propio del fascismo. Ahora, también existe una cosa llamada  sentido común, y este dice que cuando se vota masivamente a un cómico que no sabe nada de política ni tiene un plan de gobierno la objetividad te dice que hay algo que no está bien.

El problema no es pensar que la gente vota cualquier cosa, sino el decalificar a los que no siguen nuestros criterios objetivos. Que dicho sea de paso, la objetividad absoluta es imposible. Los que se indignan con la elección de Macri y Del Sel nada dijeron cuando nacha guevara fue electa diputada. Cuando el motonauta Scioli y el automovilista Reutemann fueron electos gobernador, con Palito Ortega gobernador y candidato a Vice o con Menem yendo para senador con apoyo del gobierno "antimenemista". Nadie se indignó porque Ricardo Alfonsín y Cristina Kirchner duplicaran su intención de voto por la muerte de sus familiares. En nuestro país pasan muchas cosas asombrosas. La gente vota a Miguel Del Sel, mira a Tinelli y el prende y apaga. Y yo no haría ninguna de esas 3 cosas, el programa de Tinelli me parece una porquería, pero no creo que todos lo que lo miran sean idiotas ni me dan asco. Como dicen sobre gustos no hay nada escrito.

Hay que recordar entonces que los políticos argentinos de los que tanto nos quejamos, no son extraterrestres, son argentinos que fueron votados por argentinos. Cada pueblo tiene el gobierno que se merece. El pueblo Argentino es un pueblo que llenó la plaza para vivar a los militares varias veces, que votó a Menem 3 veces, que hoy elija a Del Sel no debería sorprender a nadie, somos como somos y vivimos como vivimos. Un intento de ser objetivo me dice que los argentinos hicieron mal en vivar a los milicos y votar a Menem, pero no por eso diría que los argentinos me dan asco. Fuimos y somos un pueblo exitista, un pueblo que insulta a Messi y le pide la foto a Fort. Pero con el rechazo, el insulto y la agresión no ganamos nada. El único camino es del siempre, informar, educar, acercar a las masas a la literatura, la filosofía política y la reflexión. Y nada de eso se puede hacer mientras la gente tenga la panza vacía. Mientras tanto  los intendentes corruptos se reeligirán por decadas y las provincias serán gobernadas por la fárandula.

2 comentarios:

Armando De Giácomo dijo...

Tal cual, estimado. Y cómo seremos de raros y contradictorios los argentinos, que muchos de los que inundaban las redes sociales con apoyos a Fito (o sea, también sentían asco por la mitad de Bs. As.) una semana más tarde felicitaban a todo el mundo por el Día del Amigo. No hay coherencia; si ganamos es porque la gente cree en el éxito del "modelo" y si perdemos la culpa la tiene Clarín.

Saludos!

Leno. dijo...

Y si gana el gobierno es porque compraron los votos!