miércoles, junio 15, 2011

Palermo, Gallardo y la ingratitud Argentina


Quizás no te enteraste, pero el mismo día en que se paralizaba el país porque se retiraba Martín Palermo, también se retiraba Marcelo Gallardo. En el exilio, y sin que a nadie le importara demasiado. Martín Palermo es el jugador del pueblo, ídolo nacional, reconocido hasta por los de River. Gallardo fue un muy buen jugador de fútbol, con muy poca carisma, que nunca le pudo caer bien a nadie que no sea hincha de River y del que pocos se van a acordar dentro de 50 años.

Paradojicamente Gallardo Jugó 71 partidos en la Selección Nacional, mientras que Palermo apenas jugó 15. Y a pesar del día de los penales errados, Palermo no defraudó convirtiendo 9 goles en esos 15 partidos, un promedio de gol altísimo. Pero a Palermo le pasó lo mismo que tantas otras glorias argentinas. Piazzola nunca fue apreciado en nuestros pagos hasta después de su muerte. El de Alfonsín fue el peor gobierno de la historia hasta que se murió y se convirtió en el padre de la democracia. El Kirchnerismo tenía un 25% de intención de voto hasta que se murió Néstor y ahora somos todos kirchneristas. Por no hablar de Messi ese amargo que nunca hace nada por la Selección. Del mismo modo cuando Palermo estuvo en su mejor momento, fue atacado por la prensa y los hinchas de todos los clubes que no se llamasen Boca Juniors; hinchas que paradojicamente eran vacunados sistemáticamente domingo tras domingo por Martín.

Ni ahora Palermo es tan bueno, ni antes era tan malo. Igual que Alfonsín y que Kirchner. Pero estaría bueno empezar a apreciar los seres valiosos que tenemos cuando todavía están vigentes, en lugar de honrarlos cuando ya no son útiles a la sociedad. En vez de reconocer el valor de los que se van ¿por que no aprovecharlos mientras se puede?  Se retiró el mayor goleador del club mas importante de Argentina y nunca jugó 10 partidos seguidos en la selección. Quien sabe que podría haber pasado en Japón si contra Suecia jugaba Martín 20 minutos...

2 comentarios:

Daniel dijo...

Estoy de acuerdo. El muñeco fue un jugadorazo. Ya no quedan 10 como ese (bueno, Tristelme...)

Leno. dijo...

Talentoso, seguro, pero como todo jugador riverplatense gallardo adolecia del sindrome de pecho helado. Se cagan en la libertadores imaginate en un mundial. Así nos fue.