lunes, mayo 16, 2011

La Tota, la Porota, La Argentina y La Calor

¿Por que cuando se habla de nuestro país muchas veces se dice "la Argentina ganó el partido" en lugar de "Argentina ganó el partido"?  ¿Cual es la necesidad del artículo?  ¿Por que dicen la Argentina y no dicen la Alemania, la Francia o la Italia? Un caso distinto son las Islas Bahamas, Canarias, los Estados Unidos o los Emiratos Arabes, que al ser plurales lo vuelven necesario, pero ese no es nuestro caso. Alguno me podrá decir que Argentina es en realidad "la República Argentina", entonces se dice la Argentina, como se dice "la Davis" en lugar de "la Copa Davis". Ok, fenómeno, entonces porque no le decimos "la Brasil" a la "República Federativa de Brasil", o "la Checa" a la República Checa. Me entendés pibe, si vos no te comes las eses, le ponés tilde a todas las palabras agudas terminadas en n, s o vocal y a tu mamá le decís Gladys en lugar de "la Gladys", por que lo tratás asi a tu pobre país?

9 comentarios:

ht dijo...

Argentina es adjetivo, no sustantivo. De ahí que la forma correcta sea "la Argentina" (yo tenía la misma duda cuando era chico)
Saludos

Mariano dijo...

Noooooooooooooooo! Es un sustantivo propio! Por eso se escribe siempre con mayúscula, a diferencia de los adjetivos. Te confundís porque el adjetivo se escribe igual que el sustantivo. Ricarda es argentina. Adjetivo/minuscula. El jugador de Argentina. Sustantivo/mayuscula.

ht dijo...

Transcribo entrada del diccionario de la RAE:

argentino1, na.
1. adj. Natural de la Argentina. U. t. c. s.
2. adj. Perteneciente o relativo a este país de América.
3. m. Antigua moneda de oro de la Argentina.


argentino2, na.
(Del lat. argentĭnus).
1. adj. argénteo.
2. adj. Que suena como la plata o de manera semejante. Timbre argentino Risa argentina
3. f. Planta perenne de la familia de las Rosáceas, con vástagos tomentosos de tres a cuatro decímetros de altura, hojas divididas en cinco gajos de forma de cuña, por encima verdes y por el envés con vello sedoso plateado, y flores amarillas en corimbo.

Obviamente, a la hora de ponerle nombre al país, la primera acepción no existía. Quiero decir que la palabra "argentina" ya era un adjetivo antes de ser el nombre de un país.

Leno. dijo...

Tiene razón Mariano. El sustantivo propio Argentina no está en el diccionario como no está el sustantivo propio "Ernesto", el sustantivo propio "Cambaceres" ni el sustantivo propio Uruguay. Vos fijate que Platense también es una palabra que se usa como adjetivo, pero a su vez es el nombre propio con el que se denomina a un club de fútbol, no tiene nada que ver el origen previo de la palabra ¿ O vos el nombre Celeste lo escribís con mínuscula porque es un adjetivo?. ¿Si conocès a una chica que se llama Azul le decís "la azul"?
Cuando usás la palabra Argentina o Violeta te estás refiriendo al país o a la persona, no a las características de las mismas.

Sustantivos propios: distinguen o particularizan a cada individuo de los demás de una misma clase, especie o género. Se aplican a un solo ser, persona, animal o cosa. Por eso, se consideran sustantivos individuales. Los nombres de las personas y de los países son nombres propios. Los sustantivos propios se escriben SIEMPRE con letra inicial mayúscula.

Anónimo dijo...

¿Y El Greco?
4. Uso con antropónimos. En la lengua culta, los nombres propios de persona se emplean normalmente sin artículo: Juan es un tipo simpático; No he visto a María desde el mes pasado. La anteposición del artículo, en estos casos, suele ser propia del habla popular: «Un señor mayor chiquiaba mucho a la María» (Medina Cosas [Méx. 1990]). No obstante, hay zonas del ámbito hispánico, por ejemplo en Chile, donde esta anteposición se da también en el habla culta, habitualmente en registros coloquiales y especialmente ante nombres de mujer: «Creo que las mujeres siguen siendo estupendas periodistas. Está la Patricia Verdugo, la Patricia Politzer» (Hoy [Chile] 8-14.12.97). La anteposición del artículo al nombre propio es obligatoria cuando este se usa en plural, con finalidad generalizadora: «Los Curros no tienen problemas y los Pacos sí» (Vanguardia [Esp.] 30.7.95); o cuando, en singular, el nombre propio va seguido de complementos especificativos o lleva un calificativo antepuesto: «El Pablo que yo conocía existió» (Pavlovsky Pablo [Arg. 1987]); «Como decía el gran Antonio Mingote en cierta ocasión [...]: “Al cielo, lo que se dice ir al cielo, iremos los de siempre”» (Ussía Tratado III [Esp. 1995]). Por otra parte, en todo el ámbito hispánico es habitual que los apellidos de mujeres célebres vayan precedidos de artículo: «La Caballé preparó un recital “no demasiado largo”» (Abc [Esp.] 14.10.86).

5. Uso con topónimos. Ciertos topónimos incorporan el artículo como parte fija e indisociable del nombre propio, como ocurre en El Cairo, La Habana, La Paz, Las Palmas o El Salvador. Muchos nombres de países, y el de algunos continentes, pueden emplearse con o sin artículo, como es el caso de (el) Afganistán, (el) África, (la) Argentina, (el) Asia, (el) Brasil, (el) Camerún, (el) Canadá, (el) Chad, (la) China, (el) Congo, (el) Ecuador, (los) Estados Unidos, (la) India, (el) Líbano, (el) Pakistán, (el) Paraguay, (el) Perú, (el) Senegal, (el) Uruguay, (el) Yemen, etc. La preferencia mayoritaria por el uso con o sin artículo varía en cada caso, aunque con carácter general puede afirmarse que la tendencia actual es a omitir el artículo. Por otra parte, los nombres de comarcas, ríos, montes, mares y océanos van obligatoriamente introducidos por el artículo: la Amazonia, la Mancha, el Orinoco, el Ebro, los Alpes, el Himalaya, el Mediterráneo, el Pacífico, etc. En cuanto a si el artículo que acompaña a los topónimos se escribe con mayúscula o minúscula, y a su comportamiento cuando va precedido de las preposiciones a y de, → mayúsculas, 4.7. Al igual que ocurre con los nombres propios de persona, los de lugar geográfico que se usan normalmente sin artículo deben usarse obligatoriamente con él cuando llevan complementos especificativos o van precedidos de calificativos: «Los visitantes europeos [...] eran bien acogidos en el Buenos Aires del período independiente» (Guzmán País [Arg. 1999]); «El suelo ibérico se trasformará en puente de la vieja Europa con un mundo insólito, rico en la variedad de sus tierras, productos y razas» (GaCortázar/GlzVesga España [Esp. 1994]).
UME

Leno. dijo...

UME como hacés para saber tanto de todo?! Claro, es un uso el tema del artículo, no hay ninguna regla que diga que se puede decir el Brasil pero que está prohibido la Belgica. Pero yo me quedo con "En la lengua culta, los nombres propios de persona se emplean normalmente sin artículo". Lo normal cuando se habla bien es no usar artículos antes de un nombre y por eso al menos yo, estoy acostumbrado a escucharlo así y me suena horrible cuando se dice "la argentina", del mismo modo que me parece horrible la gente que escribe "setiembre", por mas que sea un uso aceptado.

Anónimo dijo...

Sólo sé copypastear.
UME

Emilio dijo...

Para mí también hay como ciertas modas e imposiciones en el lenguaje que se dan un poco por azar, cuando era mas chico no leía muchos la Argentina, pero ahora todos lo ponen sin excepción, hasta yo recuerdo que en la facultad siempre lo ponía así y me hacía la misma pregunta suponiendo que no ponerlo estaría mal, pero como se ha aclarado arriba por ume, está y siempre estuvo bien ponerlo con o sin artículo. Es lo mismo que con los brasileños y brasileros, yo recuerdo un compañerito del primario que le decíamos el brasilero, pero hoy en día escucho que siempre la gente se refiere a los nacidos en EL brasil como brasileños.

Leno. dijo...

Y es que en realidad el lenguaje no es otra cosa que una convención, que va variando con el tiempo. Si una dice la calor y se entiende, cumple su función. Para mi gusto queda horrible igual que decir la Argentina, pero sobre gustos solo hay escrito que no hay nada escrito.