jueves, abril 21, 2011

Si yo fuera Juanita...

. . . o cualquier otro "famoso", con toda la plata que tengo contrataría a un investigador privado para que persiga a todos los fotógrafos que me escracharon. En el momento que lo enganche en público mandandose una macana agarro la foto y la subo a Twitter y la llevo a cuanto programa me inviten; a ver si les gusta que le pagen con la misma moneda. Que cada borrachera, pareja nueva, tomada de merca o infidelidad se haga pública.

Quizás este último caso no sea el mejor ejemplo porque mandarse el moco tan en público a plena luz del día es sencillamente idiota. Tanto para Juanita como para cualquier señora con sodero. Pero además de esto hay periodistas que hacen guardias, que vigilan casas, que coimean a policías, empleados judiciales, mozos, patovicas, porteros de club y gerentes de telos para saber quien hizo que. Por mas famoso que seas todo el mundo tiene el derecho humano a la privacidad, a que se respete su vida privada. Es inhumano que se ventile cada detalle íntimo de una persona por el mero hecho de ser conocida masivamente. Como el otro día que una enfermera contó que Sergio Dennis se quizo suicidar, que está deprimido y nadie lo visita. O cuando contaron que Pity Alvarez tomó demasiado viagra y a causa de eso se quedó impotente. Son temas privados de ellos y nadie tiene porque enterarse de eso.

Son cuestiones que no son de interés público, y no tienen porque publicarse en ningún lado, es denigrante para la condición humana. Los "periodistas" de espectáculos son unos buitres carroñeros que viven de las miserias de los otros, que escarban en la basura buscando mierda. Su trabajo consiste en generar conflictos, regodearse con la desgracia ajena, arruinar familias, separar parejas o enfrentar compañeros de trabajo. Son unos miserables que lucran humillando a otras personas y vulnerando derechos personalísimos de terceros. Unos tipos que desde la comodidad de una mesa juzgan a los otros, como si ellos fueran ejemplo de algo. Todo argentino tiene derecho a hacer lo que quiera con su vida privada, a vomitar, salir con 9 tipos al mismo tiempo, a engordar, a quedar embarazada o a hacerse adicto a lo que quiera.


Código Civil

Título 8. De los actos ilícitos
Artículo 1071 bis. El que arbitrariamente se entrometiere en la vida ajena, publicando retratos, difundiendo correspondencia, mortificando a otros en sus costumbres o sentimientos, o perturbando de cualquier modo su intimidad, y el hecho no fuere un delito penal, será obligado a cesar en tales actividades, si antes no hubieren cesado, y a pagar una indemnización que fijará equitativamente el juez, de acuerdo con las circunstancias; además, podrá éste, a pedido del agraviado, ordenar la publicación de la sentencia en un diario o periódico del lugar, si esta medida fuese procedente para una adecuada reparación. (artículo incorporado por ley 21.173)

LEY 11.723 - REGIMEN LEGAL DE LA PROPIEDAD INTELECTUAL
Art. 31. — El retrato fotográfico de una persona no puede ser puesto en el comercio sin el consentimiento expreso de la persona misma y muerta ésta, de su cónyuge e hijos o descendientes directos de éstos, o en su defecto, del padre o de la madre. Faltando el cónyuge, los hijos, el padre o la madre, o los descendientes directos de los hijos, la publicación es libre.
La persona que haya dado su consentimiento puede revocarlo resarciendo daños y perjuicios.
Es libre la publicación del retrato cuando se relacione con fines científicos, didácticos y en general culturales, o con hechos o acontecimientos de interés público o que se hubieran desarrollado en público.


"Se considera que no legítima la utilización comercial de la imagen el hecho de que ella hubiera sido captada en el lugar público... Ocurre que el art. 31 de la ley 11.723 dice que el retrato fotográfico de una persona no puede ser puesto en el comercio sin el consentimiento expreso de la persona misma. Este consentimiento expreso no ha existido en autos". (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala H, "Bocanera, Orlando c. Diario Clarín y otro"; LA LEY 28/05/2004, 5).

7 comentarios:

Unfor dijo...

Uyy; cuando algún personaje me haga una demanda por algun posteo que lo involucra ya se a quien acudir. Me imagino que me harás precio?

Unfor dijo...

Ahh; tenés TODA la razón.

Armando De Giácomo dijo...

Buena idea la de escrachar a los fótografos...
Eso que vos planteás ("son cuestiones privadas y nadie tiene porque enterarse") quizás corra para vos, para mí y para mucha gente que piense como nosotros. Obviamente no corre para la audiencia de Rial, Canosa y los lectores de Paparazzi, quienes se muestran ávidos por esta "información". Y es por ellos que existen estos programas. La gente quiere mierda, démosle mierda, entonces. Marcela Tinayre llegó a decir que "la sociedad está enferma". No sé si es para tanto, pero ¿cómo le llamás a esa necesidad de saber si tal o cual famoso juega con la Jabulani o con la polvera?
Capítulo aparte merece Rial. Un tipo que se declaró capaz de matar por el honor de sus hijas pero se cagó en las hijas del Bambino Veira cuando reflotó lo de Candelmo. Un tipo que da lecciones de ética pero le puso una cámara oculta a Marcelo Corazza para demostrar que le gustaban los pibes. Siniestro, pero insisto, no le echemos toda la culpa a él.
Paro acá porque me estoy calentando, jaja!!!
Saludos.

Leno. dijo...

Unfor, los abogados no le hacemos precio ni a nuestra madre. Creiamos que la sociedad ya había entendido que no tenemos alma.

Armando: Rial debe ser el argentino mas inmoral que existe, y eso es decir mucho...

Leno. dijo...

Unfor, los abogados no le hacemos precio ni a nuestra madre. Creiamos que la sociedad ya había entendido que no tenemos alma.

Armando: Rial debe ser el argentino mas inmoral que existe, y eso es decir mucho...

Anónimo dijo...

Sin ser famoso también estás expuesto al sensacionalismo y la falta de ética y consideración.
La línea entre mantener informados y ser fieles a su profesión se volvió -salvo contados casos- en una línea invisible.
Te lo digo por un accidente de auto que tuve.
Mi camioneta se volteó gracias a otro auto que pasó la luz roja.
Tuve que salir por la ventanilla como SEAL de misión en medio oriente, de panza y a rastras.
Adivina quién me esperaba afuera..... claro! unos reporteros.
Más allá de interesarse por si el golpe me lesionó de manera importante o si necesitaba algo, se aprestaron a apuntar sus cámaras y dar el click.
Así que mallugada, un poco asustada pero feliz de estar de pie sobre mis dos extremidades, tapé mi cara y los mandé a que retrataran a su p... madre que seguro se pondría muy contenta de aparecer en los diarios.

Saludos...
Penélope.

Leno dijo...

Que desastre... los periodistas son unos hdps en todo el mundo. Pero se pierden los chismes de Juanita, lo lamento por ellso.