martes, agosto 31, 2010

Lo admito, soy un hijo de puta.

Imagen: un hijo de puta.
No hay nada mas hijo de puta que desearle el mal a otra persona inocente que nada nos hizo. Pero hoy por la mañana me dí cuenta que soy tan pero tan hijo de puta como para hacer precisamente eso.

Resulta que tuve que hacer una cola, y mientras esperaba miraba para atrás, calculando el lugar donde estaba, y deseando que la cola se haga mas larga. Es más tenía fichado el portón donde empecé la cola y todo, para poder determinar a la salida si la cola creció o no. Y no fue solo hoy, sino que siempre que hago una cola me pasa lo mismo. El ver que hay personas que están peor que uno, hace que mi propia situación mejore. "Me faltará media hora, pero mirá el peladito del fondo, ese tiene para una hora mínimo, menos mal que estoy acá". Que a otra persona le vaya peor hace que uno relativamente esté mejor. Nada puede dar mas bronca que hacer una cola de 15 minutos, y que al llegar a ventanilla nos demos cuenta que no hay nadie detrás nuestro. Me hubiera quedando viendo tele 15 minutos extra y no tenía que hacer cola que boludo! En cambio cuando uno hace una cola de 15 minutos y al terminar detrás nuestro hay una cola de una hora el pensamiento de hijo de puta será "Pero pibe vos sos un genio, viste que había que venir temprano? Hicimos la cola en 15 minutos y safamos de quedarnos clavados." La gente alrededor mio parecía ser igual de hija de puta que yo: "menos mal que vinimos hoy, sabés lo que va a ser esto el jueves, te la regalo, el quilombo que se va tener que comer esa gente", decían.

Pero no se crean que esta hijaputez termina acá, sino que se remonta hasta mi infancia. Cuando me sacaba una mala nota, esperaba que los otros también se sacaran una mala nota. Imaginate que todos se sacan 9 y vos un 3, el boludo es uno. En cambio si todos nos sacamos 3 "la hija de puta nos hizo mierda", la culpa es del otro. Y mirá lo hijo de puta que hay que ser que incluso cuando me iba bien le deseaba el mal al otro, ponele que me sacaba un 9 o un 10, si era el único era un genio, en cambio si todos se sacaban 10 yo seguía siendo un boludo y el examen una pavada.

Con el paso de los años y la llegada de la universidad esa hijaputez fue dejada de lado, con un 4 y sacarme la materia de encima estaba mas que satisfecho; pero esto dió el inicio a nuevas formas de hijaputez. Hijaputez que se manifiesta por ejemplo cuando uno saca entradas anticipadas para el cine. Nada mejor que llegar y encontrarse con una cola gigante y entradas agotadas, nuestra previsión nos salvó la noche. Distinto es el caso de llegar y encontrar el lugar desierto: plata a la basura malgastada en el "servischarg".

Además cuando voy al cine siempre pago la mitad gracias al 2 x 1 de la tarjeta de mi novia. La bronca que me agarré un día que fuí y me dijeron que me hacían 2 x 1 pero que no necesitaba la tarjeta ya que el miércoles había 2 x 1 para todos. Me quería matar. Lo bueno del 2 x 1 no era pagar menos mi entrada, sino que siendo un hijo de puta lo que disfrutaba era pagar menos que los demás!

Otra situación típica se produce al circular por la General Paz y su embotellamiento perpetuo. Uno elige un carril para circular, y lo último, pero lo último que quiere es que el carril de la señora del Vivace que venía a 2 por hora empieze a circular mas rápido. Nada mejor que justo entre desde la colectora un colectivo, bloqueé a la señora y metros mas adelante frene en una parada cargada de gente. Vamoo safé del bondi carajo!

En fin, homo hominis lupus, perdonen.

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