viernes, mayo 14, 2010

Sacale una foto se vuelve al Lago Erie con el ...


Para muchos el hecho de ver perder a un rival es casi tan satisfactorio como ver tirunfar a su propio equipo; y seguramente este es el caso de millones de viles personas que, como yo, nos deleitamos con la humillante derrota sufrida ayer por LeBron James.

Para quienes no siguen la NBA, LeBron James fue tildado como "el nuevo Jordan", aún antes de haber jugado su primer partido. La locura de marketing mediático que siguió fue francamente insoportable. El juego pasó a un segundo lado y el 80% de las noticias comenzaron a girar en torno a James. Aún en los partidos donde James no juega los periodistas discuten lo que James hace o deja de hacer. En el 2007, 3 años antes que finalizara su contrato, ya hablaban de 2010 como "el verano de LeBron" cuando el resto de los equipos harían lo imposible por contratarlo. Es tal la plata que mueve que los arbitros no le cobran prácticamente faltas en contra, y le cobran todas a favor, al punto que se popularizó la frase "Si respirás cerca de Lebron, es falta". Claro, si James no llega a las finales se pierden millones por publicidad y marketing. Lo apodaron "El Rey" y "El Elegido", así con mayusculas, te lo pongo en inglés que suena aún mas irritante "The Chosen One". Para las publicidades de Nike el tipo es la reencarnación de Cristo, es in-so-por-table. Y LeBron por supuesto, no hace nada para bajar esa inflada marketinera, haciendo un show de si mismo comienza todos los partidos golpeando sus manos, pegando un grito desafiante y tirando talco al aire. Pero paraaaa canchero, que eso se lo afanaste al Coco Basile!

Nobleza obliga, ver a LeBron James en acción es fascinante, el tipo tiene le cuerpo de un tanque y la agilidad de una gazela.  El problema es que en los momentos decisivos su equipo se corre literalmente a un costado de la cancha para atraer la marca, y dejar a James jugar 1 contra 1 con su defensor. Lo que resulta irritante para cualquier fanático del basquet como uno. Felizmente tanto el año pasado como ayer, James no pudo llegar a la final de la NBA al caer derrotado ante un equipo que precisamente juega en equipo, en lugar de darle la pelota a un jugador pararse al costado y mirar. La poetica derrota del individualismo capitalista ante el colectivismo socialista.

Pero no seamos hipócritas, que disfrutar de la derrota de James no tiene nada de poético, sino que simplemente se funda en un mundano "Y ahora que van a decir, giles?", dedicada a todos los periodistas que se pasaron el año adulando a James, e ignorando a Orlando, que es sin lugar a dudas el equipo que juega el mejor y mas lindo basquetbol de la NBA. Me despido con una frase de aquel procer paraguayo quien dijera: Lebron James tu no has ganado nada!

* Si quieren ver buen basketball el domingo 3.30 en ESPN Orlando vs Boston, la de pick & rolls que se va  a armar...

No hay comentarios.: