lunes, mayo 17, 2010

Argentinos, Barcelona, el capitalismo y el fútbol para todos.

 El fin de semana dejó varios campeones, entre ellos Argentinos y Barcelona. Uno campeón por un punto, el otro sacándole 28 puntos al tercero, 36 al cuarto y 41 al sexto, justamente la cantidad de puntos que necesitó Argentinos para salir campeón.-

En el torneo español rige el capitalismo salvaje. El mas grande se come al mas chico, y el estado no interviene. De este modo el Barcelona y el Real Madrid cuentan con un presupuesto de cientos de millones de euros con los cuales "compiten" contra clubes de barrio. Pueden pagar casi 100 millones de Euros por Cristiano Ronaldo, o arriesgarse a hacerse cargo del costosísimo tratamiento de un Messi adolescente. El club chico solo puede apostar a sus inferiores, y con suerte sacar un par de jugadores buenos por año. Sabiendo que si alguno de estos jugadores se convierte en un fuera de serie automáticamente el Madrid o el Barcelona le ofrecerán un contrato millonario por el cual abandonará el humilde club.

Es así que en España siempre sale campeón el Madrid o el Barcelona a decenas de puntos de sus seguidores inmediatos, del mismo modo que en Inglaterra es el United, el Chelsea o el Arsenal. La "libre competencia" es una vil mentira. Es cierto, teóricamente existe, son todos libres de pagar 100 millones, comprar a Ronaldo y salir campeón. Pero la relidad indica que un club de barrio jamás va a poder hacer eso. En la vida real un club de barrio no puede competir contra una multinacional como es el Real Madrid; del mismo modo que un almacén de barrio no puede competir contra WalMart.

En Argentina, en menor escala, esto también fue así por mucho tiempo. Los denominados equipos "grandes", eran alimentados como cerdos por la plata de la televisión. Estos se llevaban el grueso de los ingresos dándole migajas al resto. De por sí un equipo grande ya tiene mas ingresos por tener mas socios, vender mas entradas y mas publicidad. Si a esto le sumamos una mayor ventaja en el dinero de la tele, como era de esperar, la competencia no era tal. Estos auténticos cerdos capitalistas se alimentaban del dinero de la tele de forma grotesca, tan grotesca que se gastaron todo y necesitaron mas. Entonces se decidió televisar el partido del viernes, y luego el del sábado, y luego otro mas el domingo. Y aún así no pudieron cesar su gasto desenfrenado, las deudas se acumularon y cayeron en desgracia. Esto no atenta para nada contra la lógica capitalista, donde aún teniendo la vaca atada los administradores inescrupulosos pueden generar caídas como la de Enron, G.M. o Lehman Brothers.

Con los grandes sin el poderío económico que acostumbraban tener, empezaron a salir campeones equipos que hace mucho que no lo hacían. Salió campeón Newell's, Lanús y Estudiantes. Tigre peló dos campeonatos, Huracán perdió una final. Cuando la competencia principal se tornó deportiva en lugar de económica, las cosas comenzaron a ser mas justas, y los campeones comenzaron a ser los clubes que hacían bien las cosas, en lugar de los que mas plata tenían.

En esta sintonía surge el Fútbol Para Todos.  Es cierto que en parte es una locura, que hay prioridades mas importantes y que buena parte de este dinero del estado se pierde en manos de dirigentes corruptos y barrabravas asesinos. Pero también es cierto que el reparto del Fútbol Para Todos es mucho mas equitativo que el del anterior régimen. Los clubes chicos tienen una participación mucho mas importante y siendo el dinero de la TV uno de sus principales ingresos, ahora pueden pagar sus cuentas sin tener que vender las joyas de la abuela. Gracias a esto Banfield mantuvo su equipo campeón para jugar la Libertadores, al igual que Estudiantes. Lanús pudo retener a Blanco por un semestre mas, y Argentinos hacer lo mismo con  Ortigoza.

El dinero que antes se fumaban los dirigentes de los equipos grandes hoy es usado para pagar el sueldo de los empleados de los equipos chicos. La competencia es mas depórtiva que nunca. Los equipos como Lanús, Estudiantes, Velez y Banfield, que hacen buen trabajo de inferiores y una política económica de austeridad, salen campeones. Los que tienen malas inferiores y le pagan millones al patadura de Palermo o Funes Mori, están en los últimos puestos.

Y así es como debe ser el fútbol y la sociedad. Un lugar donde el estado garantice que todos tengan la posiblidad de competir y que sea recompensado el mas capáz y no el mas rico. Una competencia donde uno empieza con un millón y otro con cero, como la liga Española, no es competencia. Un chico que no come 3 veces por día, no se vacuna ni va a la escuela no puede competir contra otro que tiene todo y que el padre encima le paga la universidad privada y le consigue trabajo en la oficina del amigo. Es la principal obligación del Estado entonces, garantizar que al empezar el torneo todos los "Argentinos", tengamos la chance de salir campeón; y no como sucede en España, donde antes de empezar el campeonato ya sabemos que lo mejor se lo van a llevar los dos mismos oligarcas de siempre.

2 comentarios:

Fede dijo...

Leno, estoy completamente de acuerdo con vos (vale decir que soy de Estudiantes). Sólo queria hacerte una pequeña correción: Hauche se fue de Argentinos a Racing. Nada mas.

Un abrazo!

Leno. dijo...

Gracias Fede, ya lo corregí, lo escuché a Calderón hablar Hauche y pensé que se había quedado y que estaba lesionado. Pero tenés razón, cierto que era la "carta de gol" del Racing que iba a pelear el campeonato.