miércoles, mayo 24, 2006

Democracia de la patota

Atilio Alterini renunció a su candidatura a decano de la UBA. El sistema de elección del decano es el siguiente: en cada facultad alumnos, ex alumnos y docentes votan a sus representantes, luego se juntan los representantes de todas las facultades en un consejo y votan para elegir a un decano. Alterini había cosechado las adhesiones de una amplia mayoría, y estaba a punto de ser designado, de manera legal y democrática. Pero justo en ese momento, miembros del centro de estudiantes (que hace 3 años no convocaba a elecciones), tomaron las distintas cedes donde se celebrarían las votaciones, logrando impedir por la fuerza, lo que la comunidad universataria había votado democraticamente. Ironicamente decían que sus tomas eran en nombre de "democratizar la universidad", cuando ellos eran quienes impedían la asamblea democrática mediante la violencia y la unilateralidad. El pretexto que usaron para proscribir a Alterini es que "fue funcionario de la dictadura", como si eso solo de por sí ya implicara que Alterini fue complice del terrorismo de estado. Eugenio Zaffaroni, reconocido juez garantista también fue funcionario de la dictadura y nadie dijo nada. Es que cualquier persona que hoy tiene unos 60 años y está en los tramos mas altos de la carrera judicial, en los 70 seguramente estaba iniciándose en la carrera. Es altamente improbable que Alterini tuviera conocimiento de algo, siendo un mero asesor legal de la Capital Federal, y no hay ninguna denuncia ni causa judicial en su contra. Tampoco se lo puede tildar de apegarse a la ideología de los militares, ya que desde la Facultad de Derecho reivindica permanentemente la ilegitimidad de la deuda externa, criticando entre otros a los militares. Otro ejemplo clarísimo: Fidel Castro y Hugo Chavez fueron invitados por Alterini a hablar en las escalinatas de la facultad, mientras que los militares asesinaban a cualquiera con una mínima simpatia hacia el socialismo. Por otro lado, ¿por que nunca dijeron nada de Alterini cuando fue presidente del Colegio de Abogados, o cuando lo eligieron Rector de la Facultad de Derecho? Se dice en la facultad que se acordaron recien ahora del pasado de Alterini, porque éste dictaminó en contra de la inconstituionalisima reforma al Consejo de la Magistratura, y nuestro mafioso presidente Kirchner se quiso tomar venganza. En definitiva, una minoria que no representa a nadie terminó consiguiendo proscribir a una persona, que desconozco si será buena o mala, pero que habíá sido elegida democráticamente.

Casi simultaneamente a esto, los Diputados le denegaban a Luis Patti el acceso al cargo de legislador para el cual había sido votado por 400.000 personas, acusandolo de "inhabilidad moral". Moralmente aplaudo la decisión, ya que Patti es un torturador y asesino que representa la peor escoria de nuestra nefasta derecha que hace años viene robándose el país. Pero por otra parte, Patti no fue condenado en ninguna causa, para la justicia es inocente. ¿Entonces pueden los legisladores eregirse en jueces? Sí, pueden porque para estos casos están habilitados por la constitución, pero esta facultad se debe ejercer con excesiva cautela y responsabilidad, ya que se corre el riesgo de prescribir del parlamento a cualquier enemigo del partido que detente la mayoría acusandolo de algo tan vago como "inhabilidad moral". ¿Puede Miguel Bonaso, condenado por realizar atentados terroristas, juzgar la inhabilidad moral de alguien? ¿Borocotto puede hacerlo? ¿Ocaño con su ejercito de desocupados que maneja gracias a los planes trabajar? ¿Por que nadie cuestiona la inhabilidad moral de Menem y Rodriguez Saá? ¿Kirchner después de haber tranzado con Duhalde, Moyano, Barrionuevo, tiene "habilidad moral" para ser presidente? Es patético, que los peronistas que ayer votaron no admitir a Patti, eran los mismos que hace un par de años figuraban junto a él en la lista del partido justicialista...

La conclusión que nos dejan estos dos casos es que en Argentina se puede robar, estafar, matar, cualquier cosa mientras no se haya estado con los militares (aunque no haya ninguna imputación judicial). Los reyes, inquisición mediante, se libraban de sus enemigos acusandólos de brujas, el nazismo hizo lo mismo acusando a cualquiera de pro-judio, luego en los 70 el Macartismo usó de excusa al comunismo para eliminar rivales, hoy en USA el que no apoya las medidas de Bush es tildado de antiamericano proterrorista, y en Argentina haber tenido algún vinculo con la dictadura equivale a ser un paria. En el caso de Alterini sería bueno que no se use de excusa la intervención como empleado administrativo en gobiernos no democraticos, para que una minoría excluya a alguien que sabe mucho por una enemistad política. El caso de Patti es distinto, pero igualmente resultaría interesante que nuestros legisladores juzgen con la misma vara con la que juzgan a los represores, a todos los que hicieron negociados con el estado y tienen causas abiertas por coimas, asociación ilicita, etc. En esos casos siempre alegan el principio de inocencia, al revés que como hicieron con Patti y Alterini.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Personalmente no me gusta Alterini por motivos políticos, pero me parece que el sector de la FUBA (ya que luego se dividió) que impidió que Alterini se presentara a elecciones y compitiera democráticamente con cualquier otro candidato, actuó en forma profundamente antidemocrática. Esto de decir que tuvo un cargo en tal o cual época, obviamente depende del cargo, si hubiera sido un ministro de la dictadura, o la Justicia dictaminara que fue un torturador, no creo que hubiera correspondido que se presente, pero siendo un empleado o funcionario estatal sin responsabilidad política o por los derechos humanos, no veo razón.
No nod olvidemos que la dictadura mató también hasta a miembros de la diplomacia argentina.
Pero más allá de cuestionar o no a Alterini, no se puede romper el libre juego democrático, si no estaríamos imitando a aquella dictadura, que no nos permitía elegir a nuestros representantes.
Tengo una crítica para el gobierno nacional por su pasividad. Entiendo que quiera respetar la autonomía y no mostrarse que quiera volcar la balanza para uno u otro lado, pero más que eso lo que hace el gobierno es lavarse las manos. El ministro Filmus, mientras anuncia un plan de educación, pide que el conflicto de la UBA se solucione "entre las partes". Más allá de la autonomía universitaria, el Estado Nacional no puede ser un mero espectador. Si el problema es respetar una jurisdicción, porqué quiere hacer un plan nacional de educación, si la misma depende de cada provincia? Me parece que está bien que el gobierno nacional piense en la educación nacional, y la UBA es parte de ella, entonces también lo es su política (y como sabemos, su presupuesto). El gobierno no debe intervenir en el conflicto de la UBA como partidario de uno u otro candidato pero sí como un garante de que se cumpla la institucionalidad. Y dentro de esa institucionalidad está la garantía de comicios libres para la elección de autoridades.

Saludos

Daniel

Anónimo dijo...

Me olvidaba, me parece muy buena la entrada original "Democracia de la patota", muy objetiva.

Hoy se habla mucho de la teoría de los dos demonios, cada vez que alguien critica el terrorismo. La existencia del terrorismo no es una teoría sino una realidad. Murió gente, hubo secuestros y destrucción. Igual creo de extrema gravedad todo lo ocurrido en la represión ilegal del Proceso, por provenir del estado que es el que tiene que proteger a la ciudadanía, por la atrocidad y la cantidad de actos cometidos de una forma sistemática y organizada, pero está bien recordar que sufrimos otros ataques también. El publicista del gobierno Braga Menendez dijo hoy en el programa de Majul que la guerrilla surgió porque "estábamos hartos" de la explotación de los pobres por parte de la clase alta, pero en la década del 60 el índice de pobreza, que sí existía, era muchísimo más bajo que hoy, había una clase trabajadora y clase media que progresaban. Probablemente sí hubiera una reacción contra la falta de libertad política. Lo que quiero decir es que, si bien rechazo profundamente todo lo que significó el Proceso, no podemos en un sistema democrático reivindicar el terrorismo. Recuerdo que por la guerrilla no sólo murieron los enemigos del peronismo o los que los terroristas consideraban enemigos del pueblo, sino alguien que hizo mucho por la unidad nacional y para que pudiera volver Perón, como el radical Arturo Mor Roig, o el mismo José Ignacio Rucci, dirigente sindical.

Saludos

Daniel

Leno dijo...

100% de acuerdo con todo lo que decís. Gracias por tu post, realmente muy bueno.

Con respecto a la no intervención del gobierno para respetar la "autonomía universitaria", se llegó a extremos ridículos: mientras los estudiantes tomaban y destrozaban facultades, las autoridades de la UBA se abstenían de solicitar ayuda policial. ¿Por que? Porque la policía no puede pisar la facultad! Creo que hay alguna ley o estatuto que expresa esa prohibición, pero dando la ecepción que puede entrar en caso de ser requerida. Pero a nadie del ambiente universitario se le ocurre siquiera remotamente, ya que a los pocos que lo sugieren se les responde "Pero vos que querés que vuelvan las botas?", Como insinuando que si uno quiere que la policía evite la destrucción de propiedad pública automáticamente esta a favor de que vuelva la represión militar. Esto es tan así que el día que se intentó hacer el congreso en la facultad de medicina, los de la FUBA, EXIGIAN que le acreditaran fehacientemente, que ninguno de quienes iban a cuidar la facultad, hubiesen realizado funciones de policía en el pasado. Ridiculo.

Ah si tenés ganas después mirá lo que escribi sobre el 24 de marzo. saludos