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| La cola llega hasta la columna del fondo, vuelve y sigue 100 mts. mas. |
Como muchos argentinos, volví mas o menos feliz de mis vacaciones de segunda quincena de enero, para enterarme que si no tenía la tarjeta SUBE dentro de 10 días el transporte público me va a salir mas caro. Yo tenía la SUBE, pero la SUBE-monedero, que ahora ya no me sirve. Por mas que la inventaron hace menos de tres meses. Y claro, yo confiado le había cargado 50 pesos para evitar colas por todo un mes, que supuestamente era el beneficio de tener dicha tarjeta. ¿A donde me meto la plata que cargué ? En el mismo lugar de siempre, claro.
¿Es que no se puede hacer una medida ordenada en este país? ¿Todo tiene que hacerse entre gallos y medianoches, de un día para el otro? Las colas en Constitución eran de mas de 3 cuadras. Ok, seguramente la diferencia de precios no será abismal y la gente exagera un poco. Creo que está bien implementar la SUBE como único medio para viajar; pero con avisar la medida con dos meses de anticipación se evitaban todos los problemas y las colas. No costaba tanto. ¿Hay necesidad de joderle la vida a la gente todos los días? Encima siempre el trabajador raso es el mayor perjudicado.
En este país siempre pasa lo mismo, no podés tener 50 pesos cargado en la tarjeta, ni 1000 dolares en el banco, la tenés que tener toda en el colchón, no deberle nada a nadie y preveer todos los días como sobrevivir si mañana se acaba el mundo. Entonces a pesar que yo ya tenía la Subtepass, y la SUBE monedero, por las dudas también había sacado la SUBE común, por desconfianza al gobierno. El que no desconfía del gobierno en este país pierde, siempre fue igual, con Alfonsín, Menem, Duhalde o el que sea. Vos tenés que pensar "uy a ver si mañana a este loco se le ocurre hacer X" y actuar en consecuecia. Así hasta el que cobra salario mínimo los dos pesos que ahorra los pasa a dolares, aún cuando hace años que dan peor rendimiento que los plazos fijos. Tengo un amigo guitudo que no pensaba comprar dólares y apostar al plazo fijo y acciones, pero el día que vió que mandaban inspectores a las casas de cambio, cambió todos sus pesos a verdes. Al día siguiente prohibieron comprar dolares. Menos mal que desconfió. Y entonces salió el rumor que iban a controlar los depósitos en dólares. Al día siguiente tuvo que ir al banco y retirar los dólares que tenía depositado. Y no pasó nada. Pero nos asustaron. Los diarios meten miedo, pero el que anunció medidas de un día para el otro fue el gobierno, es razonable preguntarse "cual será la próxima medida?". Está instalado en la mentalidad argentina, y con razón, que vos mañana te podés despertar y que el gobierno haya dado un volantazo y vos perdido todo. El porcentaje anual que uno pierde al no hacer plazos fijos (u otras inversiones) es el precio que hay que pagar para no arriesgarse a perderlo todo.
En Economía del CBC nos decían que una de la claves de la economía era la confianza del mercado en la misma. Y si no recuerdo mal el mercado era el lugar donde se encuentra la oferta y la demanda, la demanda somos todos, y si nosotros desconfiamos del gobierno y la economía, se producen corridas cambiarias como la de fin de año que obligó al central a quemar millones de dolares en reservas. Y claro, si la gente pusiera la plata en los bancos en lugar del colchón o cuentas en el exterior sería mas fácil que hubiera créditos para todos, si cargaran 300 pesos en la SUBE habría menos colas y los transportistas no tendrían problemas para pagar salarios. Pero confiar en algo donde interviene el Estado en este país es suicida. Este es un país donde el que pagó el impuesto docente perdió la plata, mientras que el infractor que no pagó terminó beneficiado al no pagar nada. Si el estado te dice A, vos por las dudas hacé B. Así es la lamentable lógica destructiva en la que nos vemos obligados a vivir, en este país tercermundista, que no cambia mas.